
Un nuevo ciclo, nuevos retos, nuevas oportunidades
agosto 20, 2026
¿Por qué las actividades extracurriculares son importantes en la preparatoria?
agosto 26, 2026El inicio de un nuevo ciclo escolar representa una oportunidad para comenzar de nuevo, establecer metas y mejorar aquellos aspectos que durante el periodo anterior pudieron representar un reto. Para muchos estudiantes de preparatoria, uno de los principales propósitos es mejorar sus calificaciones, organizar mejor sus actividades y encontrar una manera más efectiva de estudiar.
Sin embargo, mejorar el rendimiento académico no significa necesariamente estudiar durante más horas. En realidad, uno de los factores que puede marcar una gran diferencia es aprender cómo estudiar mejor y desarrollar hábitos que permitan aprovechar el tiempo de manera inteligente.
Los hábitos de estudio se construyen poco a poco. No se trata de cambiar toda nuestra rutina de un día para otro, sino de establecer pequeñas acciones constantes que, con el tiempo, pueden convertirse en herramientas fundamentales para alcanzar nuestras metas académicas.
¿Por qué son importantes los hábitos de estudio?
Los hábitos de estudio son comportamientos y rutinas que facilitan el aprendizaje. Tener un horario definido, organizar las tareas, repasar los contenidos y preparar con anticipación los exámenes son algunas acciones que pueden ayudar a mejorar el desempeño escolar.
Durante la educación media superior, los estudiantes comienzan a adquirir una mayor responsabilidad sobre su propio aprendizaje. A diferencia de etapas anteriores, la preparatoria exige mayor organización, autonomía y capacidad para administrar el tiempo.
Por esta razón, desarrollar buenos hábitos desde el inicio del ciclo escolar puede convertirse en una ventaja importante para enfrentar los retos académicos presentes y futuros.
1. Establece metas académicas
Antes de comenzar a estudiar, es importante preguntarte: ¿qué quiero lograr durante este ciclo escolar?
Tu objetivo puede ser mejorar tu promedio, entregar todas tus tareas a tiempo, comprender mejor una determinada asignatura o prepararte con anticipación para los exámenes.
Las metas deben ser claras y alcanzables. En lugar de decir «quiero sacar mejores calificaciones», puedes establecer un objetivo como:
«Quiero mejorar mi promedio y dedicar al menos una hora diaria a repasar mis materias.»
Tener una meta concreta permite medir tus avances y mantener la motivación.
2. Organiza tu tiempo
Uno de los problemas más comunes entre los estudiantes es dejar las actividades para el último momento.
La organización del tiempo para estudiar puede ayudarte a evitar acumulaciones de tareas y reducir el estrés antes de los exámenes.
Puedes comenzar elaborando un horario semanal en el que incluyas:
- Clases.
- Tareas.
- Tiempo de estudio.
- Actividades deportivas o culturales.
- Tiempo de descanso.
- Actividades personales.
Recuerda que organizar tu tiempo no significa llenar cada minuto del día. También es necesario establecer momentos de descanso.
3. Crea un espacio adecuado para estudiar
El lugar donde estudias puede influir en tu concentración.
No necesitas tener un espacio perfecto o completamente equipado. Lo importante es contar con un lugar ordenado, con buena iluminación y donde puedas reducir las distracciones.
Cuando sea posible, evita estudiar frente a la televisión o tener constantemente el celular a tu lado. Las notificaciones pueden interrumpir tu concentración y hacer que una actividad que debería tomar 30 minutos termine ocupando mucho más tiempo.
4. Evita estudiar únicamente antes del examen
Uno de los errores más frecuentes es intentar aprender todo la noche anterior.
El aprendizaje requiere tiempo. Por ello, es mucho más efectivo realizar repasos constantes durante el ciclo escolar.
Después de una clase, dedicar algunos minutos a revisar los apuntes puede ayudarte a reforzar la información y detectar aquellas partes que todavía no comprendes.
Cuando llegue la semana de exámenes, no tendrás que comenzar desde cero.
5. Encuentra las técnicas de estudio que funcionan para ti
No todos los estudiantes aprenden de la misma manera.
Algunas técnicas de estudio que puedes probar son:
- Resúmenes.
- Mapas conceptuales.
- Fichas de estudio.
- Cuadros comparativos.
- Preguntas y respuestas.
- Repaso activo.
- Explicar un tema con tus propias palabras.
- Realizar ejercicios prácticos.
Lo importante es descubrir cuáles funcionan mejor para ti y utilizarlas de manera constante.
6. Aprende a estudiar, no solamente a memorizar
Uno de los grandes retos de la educación actual es pasar de la memorización a la comprensión.
Pregúntate:
¿Por qué ocurre esto?
¿Cómo puedo explicarlo con mis propias palabras?
¿Dónde puedo aplicar este conocimiento?
Desarrollar pensamiento crítico y capacidad de análisis será mucho más útil que memorizar información únicamente para responder un examen.
Estas habilidades también serán importantes cuando llegue el momento de ingresar a la universidad y enfrentar nuevas exigencias académicas.
7. Utiliza la tecnología a tu favor
Los estudiantes actuales tienen acceso a una enorme cantidad de recursos digitales.
Videos educativos, bibliotecas digitales, plataformas académicas y herramientas tecnológicas pueden complementar lo aprendido en el aula.
Sin embargo, es importante aprender a utilizar la tecnología de manera responsable. No toda la información disponible en internet es confiable y herramientas como la inteligencia artificial deben utilizarse como apoyo para aprender, investigar y comprender, no como sustituto del esfuerzo académico.
La educación digital también implica aprender a identificar información confiable, verificar fuentes y utilizar las herramientas tecnológicas de manera ética.
8. No olvides descansar
Estudiar durante muchas horas sin descansar no necesariamente significa aprender más.
El descanso es una parte fundamental del proceso de aprendizaje. Dormir adecuadamente ayuda a mantener la concentración y favorece la recuperación física y mental.
Por eso, dentro de tus hábitos de estudio, también debes considerar momentos para descansar, realizar actividad física, convivir con familiares y amigos y desarrollar actividades que disfrutes.
Un estudiante equilibrado también tiene mayores posibilidades de mantener su motivación durante todo el ciclo escolar.
9. Pide ayuda cuando la necesites
Tener dificultades con una materia no significa que no seas capaz de aprenderla.
Si un tema resulta complicado, busca apoyo con tus docentes, compañeros o personal académico. Preguntar es parte del aprendizaje.
En la Prepa ICABZE, consideramos que acompañar a nuestros estudiantes durante su proceso académico es fundamental para favorecer su desarrollo integral.
Reconocer que necesitamos ayuda y buscarla oportunamente también es una habilidad que será útil durante la universidad y la vida profesional.
Los buenos hábitos de estudio se construyen desde hoy
Mejorar tus hábitos de estudio no requiere cambios imposibles. Comienza con acciones pequeñas: organiza tu tiempo, establece metas, estudia con anticipación, reduce distracciones y encuentra las técnicas que mejor se adapten a tu manera de aprender.
El nuevo ciclo escolar puede convertirse en el momento perfecto para dejar atrás aquellas prácticas que no funcionaron y comenzar a construir una nueva rutina académica.
En la Prepa ICABZE, como preparatoria incorporada a la BUAP, creemos que preparar a nuestros estudiantes para el futuro también significa enseñarles a ser responsables de su propio aprendizaje.
Los conocimientos que adquieres hoy serán importantes, pero los hábitos, habilidades y disciplina que desarrolles durante la preparatoria pueden acompañarte durante toda tu trayectoria académica y profesional.
Este nuevo ciclo escolar no esperes a que llegue el momento del examen para comenzar a estudiar. Empieza hoy a construir los hábitos que te acercarán a tus metas.
Prepa ICABZE
Más que una incorporada a la BUAP, visión a futuro.






